San Zoilo, la fidelidad en medio de la prueba

El monasterio de San Zoilo se encuentra al oeste de la localidad de Carrión de los Condes, cercano al puente del río Carrión en dirección a Sahagún, en la Comarca de Tierra de Campos de la provincia de Palencia.

Lo más sobresaliente del conjunto monástico es el claustro, proyectado por Juan Badajoz el Mozo en 1537 y concluido en 1604 con la participación de importantes artífices que levantaron sus muros y labraron su profusa ornamentación de padres de la Iglesia, profetas, patriarcas, jueces, sacerdotes, heroínas, así como personajes del Nuevo Testamento -apóstoles y evangelistas- y civiles -reyes, reinas, emperadores y emperatrices- además de papas, cardenales, doctores, monjes y santos. De dos alturas, el claustro inferior se articula con cinco arcos apuntados entre gruesos contrafuertes prismáticos, mientras que el superior se abre con arcos de medio punto. Total, tenemos aquí una lección de arte, historia y por qué no, de catequesis.

Zoilo, en su martirio, se mantenía firme en la fe de Cristo y decía: «Hiere, rasga, y despedaza mi cuerpo, pues mientras más le atormentes, mas crecerá mi corona; pues mi Maestro y Señor Jesucristo enseña en su Evangelio a sus discípulos a no temer a aquellos que solo pueden causar la muerte corporal. Sabe que esto para mí es el fin de todos los males, y el principio de una infinita felicidad; pero para ti será entrada a una eterna noche de tinieblas infernales donde en compañía de los demonios serás atormentado por los siglos de los siglos sin esperanza alguna de alivio». Y ordenó el juez Daciano que le abrieran las espaldas y le sacasen los riñones, pero por milagro, no murió Zoilo, sino que permanecía vivo y con ánimo esforzado. Este milagro y la fe del mártir terminaron por cegar a Daciano, que lleno de ira, tomó por si mismo una espada y degolló por su propia mano al santo.

Ojalá tengamos la valentía de san Zoilo en la vida diaria, para ser fieles a la verdad y consecuentes con nuestro ser cristianos a pesar de las dificultades o persecuciones.

Fernando Cordero Morales, ss.cc.

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